La gestión de una herencia internacional, es decir, cuando el causante, los herederos o los bienes se sitúan en más de un país, entraña una complejidad jurídica significativa. La globalización, la movilidad de las personas y la tenencia de activos fuera del país de origen hacen cada vez más frecuente esta situación, pero también aumentan los riesgos de errores que pueden derivar en costes fiscales mayores, disputas familiares o retrasos procesales innecesarios.
¿Qué norma rige en las herencias internacionales dentro de la UE?
Desde el 17 de agosto de 2015 está en vigor el Reglamento (UE) nº 650/2012 relativo a sucesiones internacionales, que:
Establece reglas claras sobre jurisdicción, ley aplicable, reconocimiento y ejecución de actos y decisiones en materia sucesoria en la UE.
Permite la emisión del Certificado Sucesorio Europeo, un documento de eficacia multijurisdiccional para acreditar ante autoridades y entidades (como registradores, notarios o bancos) quiénes son los herederos y cuál es su participación.
Ley aplicable por defecto
Regla general: la ley aplicable es la del país de residencia habitual del difunto al momento de fallecer, no la del país donde estén los bienes ni la nacionalidad. Esto introduce un criterio uniforme para todo el patrimonio.
Elección de ley («professio iuris»)
El testador puede, expresamente en su testamento, seleccionar la ley de su nacionalidad para regir la totalidad de su sucesión. Esta elección es válida siempre que se haga de forma expresa en el documento testamentario.
Conexión manifiesta más cercana
En casos excepcionales, si se demuestra que el vínculo principal del causante estaba claramente más vinculado con otro país, ese país puede ser el aplicable, aunque no fuese su residencia habitual.
La combinación de estas reglas tiene por objeto evitar que cada bien se someta a la ley del país donde está situado, lo cual complicaba enormemente la gestión de las sucesiones transfronterizas.
¿Dónde se paga el impuesto de sucesión?
El Reglamento (UE) 650/2012 no regula materias fiscales como la tributación de la herencia. La tributación se rige por la normativa de cada país.
España
En España, la transmisión por causa de muerte está sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), cuya normativa básica se encuentra en la legislación nacional y autonómica.
España contempla una deducción por doble imposición internacional que permite compensar impuestos pagados en el extranjero si no existe un convenio bilateral aplicable.
Doble imposición y convenios
La mayoría de convenios de doble imposición distinguen entre bienes inmuebles (gravados en el país donde están ubicados) y otros bienes o derechos (que pueden gravarse en el país de residencia fiscal del fallecido o en otros términos según el convenio).
Si no existe convenio, los impuestos pueden exigirse en ambos países, aunque España permite deducir lo pagado en el extranjero.
En herencias internacionales, una mala planificación puede generar obligaciones fiscales en más de una jurisdicción.
¿Es válido un testamento otorgado en el extranjero?
Un testamento extranjero puede ser plenamente eficaz en España o en otros países, siempre que cumpla con las formalidades legales del país donde se otorgó y pueda ser reconocido conforme a la normativa aplicable del lugar donde deba ejecutarse.
Sin embargo, existen consideraciones prácticas adicionales:
Puede ser necesario traducirlo oficialmente o apostillarlo.
Algunos países aplican reglas de legítima o porciones mínimas que pueden diferir del testamento original.
Por ello, la revisión de un testamento extranjero por un profesional local es altamente recomendable, especialmente cuando existen bienes inmuebles o empresas en España.
Activos en varios países: ¿cómo se coordina?
Competencia y jurisdicción
La autoridad que normalmente conoce de la sucesión es la del país donde el fallecido tenía su residencia habitual al fallecer, salvo que se hayan pactado otros tribunales en las cláusulas testamentarias o en acuerdos entre herederos.
Certificado Sucesorio Europeo
Este certificado sirve como prueba válida en todos los Estados miembros de la UE participantes para demostrar el derecho de los herederos a los bienes del causante, lo que reduce la necesidad de procedimientos separados para cada país.
¿Cuánto puede durar un proceso de herencia internacional?
No existe un plazo único. La duración depende de factores como:
Complejidad del patrimonio.
Existencia de testamento o necesidad de declarar herederos.
Coordinación entre jurisdicciones.
Trámites fiscales en más de un país.
Sin asesoramiento profesional, estos procesos pueden prolongarse durante meses o incluso años, especialmente si existen disputas sobre la ley aplicable o cargas fiscales.
Conclusiones: clave de una buena planificación
Una herencia internacional exige evaluar previamente múltiples variables jurídicas y fiscales:
Determinar la normativa que regirá la sucesión.
Asegurar la validez de testamentos extranjeros.
Analizar obligaciones fiscales en cada país.
Preparar documentos y certificados (como el Certificado Sucesorio Europeo).
Considerar la necesidad de traducciones, traslados o legalizaciones.
El asesoramiento jurídico especializado temprano es fundamental para minimizar riesgos, evitar duplicidades fiscales innecesarias y garantizar que los bienes se transmitan conforme a la voluntad del causante y la regulación aplicable.